EL ORIGEN
El origen de estas exitosas paletas esta ligado a una gran pasión tapatía: el fútbol.
Cuenta Mario Alberto Tinajero, fundador de PALETAS MANHATTAN, que todo comenzó cuando a sus 16 años, sediento y acalorado después de un entrenamiento de fútbol, quiso comprar una paleta en el clásico carrito.
El aspecto e higiene de la mercancía dejaba mucho que desear, así que desde ese momento le persiguió la idea de crear un producto de fruta 100% natural, higiénico y saludable, algo que en esos tiempos no existía.
LA COMPLICIDAD DE SU MADRE...
Apoyado por las recetas de su madre la
Señora Eva y la ayuda de Lilia su hermana y Maria Luisa, elaboraron las primeras pruebas e inició una cultura por consumir paletas naturales en México.
“Mi mamá hizo un postre de leche que convertimos en paleta”, expresa Mario.
EL PUNTO DE REUNIÓN
Era 1965 y se corrió la voz de que en el número 150 de la calle Lincoln, en la entonces poco habitada colonia Vallarta Norte, se vendían deliciosas paletas heladas.
Las voces hicieron que las 3000 paletas que se producían a diario ya no alcanzaran. En menos de tres meses había un movimiento importante y en un año la gente ya no pensaba en paletas, pensaba en MANHATTAN.
"Los domingos siguientes ya era demasiada clientela y tenían que venir agentes de transito a mover el tráfico", expresa Mario.
ANTECEDENTES
En 1985 se integró a la empresa Jorge Alejandro Tinajero M. hermano menor de Mario Alberto y desde entonces entre los dos dirigen la empresa.
Para darle gusto a la clientela que acudía a MANHATTAN buscando helados, incorporó en 1991 BLUE BELL creameries, la empresa considerada líder en productos lácteos y helados en Estados Unidos de Norte America.